martes, 11 de diciembre de 2018

1ª Audición de Violín curso 2018/19


Próxima Audición de Violín de los alumnos de Anna Baget. Para alguno de ellos esta será su primera audición en el conservatorio, me refiero a los alumnos más jóvenes que se han incorporado este curso al conservatorio. Deseo que tengan todos y en especial a los estudiantes que se estrenan, una buena experiencia en el escenario y que disfruten de las obras que han preparado para la ocasión.

Audición pública. Entrada libre. Conservatorio Adolfo Salazar. Calle Ferraz, 62. Madrid

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Sí a los nervios escénicos




La ansiedad

El miedo escénico es uno de los elementos más destructivos en la actuación en público. Se le culpa a los nervios, pero su raíz está en las inseguridades que desarrollan algunos músicos, otros artistas y personas que se exponen ante un público. Por parte de quienes padecen problemas de ansiedad escénica existe la certeza que representa una deficiencia, es algo que incomoda y avergüenza por demostrar inseguridad física y mental. Los síntomas de la ansiedad son varios, en general se siente una falta de confort físico, tales como: tener las manos frías o sudorosas, agarrotamiento, temblor en manos o piernas, boca seca, dolor de estómago, se dispara la adrenalina, se acelera la respiración y el pulso cardiaco, entre otras. Bajo esta situación, los músicos tienen que tocar pasajes complicados, lo que aumenta la sensación de ansiedad. Se podría decir que, el miedo escénico es simplemente una exageración de estos síntomas.

Resulta oportuno aclarar aquí la diferencia entre ansiedad y miedo. Cuando lo que se experimenta es un estado de miedo, su desencadenante es sobre algo específico, existe un peligro real y es fundamental para la supervivencia. En cambio, la ansiedad es una reacción sobre algo más vago, es un sentimiento de incertidumbre y falta de seguridad frente al peligro.


El peligro es el recital en sí mismo

La ansiedad es un estado inherente al ser humano. Tener nervios ante una exposición pública es normal y muy beneficioso. Estar ansioso por tocar crea una cierta fuerza conductora que es positiva para el músico. Donde la ansiedad empieza a ser un problema es cuando la actuación en público se visualiza como un peligro y los nervios no se pueden controlar, convirtiendo la experiencia del escenario en una pesadilla, por no saber revertir la energía generada por la adrenalina en algo positivo.

Ante la expectativa de una exposición pública, empiezan a surgir preguntas, tales como: si me saldrá bien la audición, el concurso, el examen, si me cogerá este buen profesor, etc; de este modo, se van creando los primeros miedos e inseguridades. En el caso de algunos violinistas solistas, aparecen varios miedos referidos a la técnica: en los pasajes rápidos, en las posiciones agudas, si el sonido será lo suficiente potente, si se acertarán los cambios de posición lejanos, si fallará la memoria, si se estará cómodo con el instrumento, etc. Incluso, se dan casos de violinistas que experimentan la sensación de como si se les fuera a caer el violín o el arco. Las causas de la ansiedad pueden ser varias y se pueden agrupar en tres categorías: Físicas, Mentales y Sociológicas.

Los músicos ante su público 

Los violinistas como músicos y artistas que son, trasmiten las obras maravillosas compuestas por los grandes músicos y por tanto, se les presume unas capacidades extraordinarias como, la creatividad, imaginación, arte que les convierte en personas que conectan, comunican y hacen vibrar al público.

Cada vez hay menos de estos artistas. Quizá, esta escasez haya que encontrarla en las aulas, que por parte de padres y educadores demandan mayor éxito y perfección técnica dejando de lado la parte artística e imaginativa, de disfrute y comunicación del alumno. El mundo de los músicos está impregnado de continuas conductas competitivas que hace que trasciendan al público. Así, estos en lugar de disfrutar el concierto, van a juzgar y a comparar. Sólo hay que ver la actitud que tiene el público que asiste al teatro o el que que asiste a un concierto de música clásica. El público de música clásica viste muy rígido y formal, está serio y circunspecto mientras que el del teatro está allí para disfrutar y esto se ve también en la forma exterior de expresarse.

Claves para gestionar positivamente los nervios

Aunque la situaciones son únicas e incomparables, nos puede dar una clave la actitud que adoptan los violinistas gitanos húngaros. ¿Por qué no se les ve angustiados, y demuestran placer al tocar? Una respuesta puede ser porque no tienen más obligación que la de comunicar. Están libres del comercio musical y no han estudiado con métodos rígidos, su 
postura es flexible, no hay rigidez ni estatismo porque tocan con total libertad de movimiento, la música les sale del cuerpo al tener un gran impulso rítmico que nace de dentro y que se convierte en energía expresiva

Establecer un equilibrio corporal, fluidez de movimientos junto con un buen ritmo

Al hilo del párrafo anterior, una de las prioridades que hay que enseñar a los alumnos será la de establecer, desde el comienzo, una posición equilibrada con el instrumento que genere la libertad de movimientos. Se deberá prestar atención y revisar continuamente la colocación del violín y la postura corporal para que esté flexible. Cuando el cuerpo adopta una postura rígida origina tensión y puede ser uno de los motivos de la aparición de la ansiedad. La finalidad será conseguir que el instrumento sea como una prolongación del cuerpo, que no necesite ser sujetado, sino que se toque a través de él. Simultáneamente con la adquisición de una buena posición con el instrumento, se educará al alumno para que logre un buen pulso y un dominio del ritmo; para que consiga una buena coordinación, respiración y origine un buen impulso musical desde su interior. El equilibrio corporal, el estudio del movimiento y la educación rítmica son la base para un buen desarrollo técnico y musical, tal como expone Paul Rolland en su método “The Teaching Action in Violin Playing”. Del mismo modo, como dice Kato Havas, cantar ayuda a relajar la tensión y a controlar la ansiedad, además de ser un buen recurso que nos conduce a nuestro interior donde se genera el impulso musical. Cantar es el camino para hacernos músicos primero y luego violinistas.

La atención y la concentración como base para mantenerse enfocado

Poseer buenos hábitos de estudio es importantes para dominar un instrumento y por tanto, rebajar la tensión que se experimenta al tocar en público. El estudio debe ser regular, de nada sirve estudiar un día mucho y los días siguientes nada. La regularidad le va a dar al estudiante control y un buen desarrollo en el aprendizaje de su instrumento. La planificación del trabajo diario no sólo deberá constar del estudio dirigido a dominar el instrumento y el estudio de la música a interpretar, sino también deberá dedicar un tiempo al entrenamiento de la interpretación, donde se trabaje la representación tal como se desea hacerla en público. Un buen recurso será grabarse en audio o en vídeo con regularidad.

Es conveniente, tanto en la sesión de práctica como durante las clases que se reciban, mantener un buen estado de atención para analizar y extraer información de todo lo que ocurre, no dejando pasar errores sino identificando cada uno de ellos, sabiendo por qué ocurren y buscando soluciones. Este tipo de  enfoque en el estudio diario es un buen entreno para el desarrollo de la concentración y para mantenerse enfocado en la tarea. Además, el desarrollo de esta capacidad es de gran importancia en la actuación en público. Las personas que demuestran no tener miedo escénico están concentradas en dar, tienen mucha disciplina mental y física y gran precisión técnica. Si bien es cierto, la concentración no aparece de la nada, esta deberá ser trabajada a lo largo de cada clase y cada sesión de práctica. Cabe mencionar también que, es de vital ayuda tocar frente a los compañeros de clase regularmente, porque permite a los alumnos conocer y medir el grado de seguridad que hay que tener para salir y tocar en público.

Comunicación y autenticidad

Frecuentemente, se ocupa la mente en pensamientos negativos que no ayudan a estar enfocado en la música, ni tampoco en lo que se tiene que comunicar, como por ejemplo: luchar por no estar nervioso, que no suden las manos, estar pendiente del qué dirán, las críticas, querer tener éxito, etc.; en vez de enfocar la mente en la música y dejar que la mente y el cuerpo entren en sintonía con la expresión y la belleza de la música que se va a interpretar. Otras interferencias que suelen aparecer son pensamientos tales como, que se van a fallar tales o cuales pasajes, restando confianza y creando inseguridades. Generalmente, si se ha trabajado la obra a conciencia, si los pasajes salen satisfactoriamente, si están seguros y no hay dudas sobre ellos, no deberían aparecer problemas en público. No obstante, ayuda aceptar que los errores pueden aparecer, sólo hay que entender que de los errores aprendemos porque nos proporcionan información para seguir mejorarando todos los días. Si ocurren, no deberían magnificarse ni darles una importancia exagerada. Desde luego, no se puede salir a escena pensando sólo en la parte mecánica. A parte de la preparación técnica exhaustiva, la preparación también tiene que ser musical. Se debe conocer bien la obra, su estructura, los recursos expresivos que la obra plantea, cómo y qué se quiere comunicar en cada momento. En este mismo sentido, trabajar en la propia expresión y entendimiento de la obra es esencial para que el resultado sea auténtico y se toque con mayor convicción y libertad. Por el contrario, copiar versiones de otros sólo crea en los alumnos inseguridades y faltade confianza en la capacidad creativa de ellos mismos

Lo importante no es uno mismo, es la música

Cabe agregar que, el crecimiento técnico y musical está relacionado con la imagen que se tenga de uno mismo; cuanto más ajustada se tenga esta imagen personal, tanto mejor se enfocará el trabajo y se avanzará en la línea correcta. La aceptación de lo que se es sin pretender dar una imagen equivocada de lo que no se es, ayuda no sólo a aceptarse sino también a aceptar que siempre hay alguien mejor. Esto es relevante cuando hay que exponerse en público; en el momento de la actuación, no hay que demostrar nada, tan solo dirigir el pensamiento hacia el objetivo que es la música, dar, comunicar y emocionar. Con esta intención será más fácil mantenerse enfocado y se dejará de estar pendiente de uno mismo.

Podríamos relacionar este pensamiento con el concepto de la escucha de nuestra voz interior. Kato Havas, en su libro “Stage Fright”, lo expresa del siguiente modo: “La escucha interior se produce siempre un paso por delante del momento actual de lo que se está tocando. Esto origina que la mente esté ocupada conjugando la información que ha sido absorbida y recogida en la imaginación sobre la obra. Por tanto, la escucha y su naturaleza creativa va siempre por delante del tocar”. Cuanto más se utilice la escucha interior tanto más se aprende a olvidarse de cuestiones superfluas, tales como, mi técnica, mi sonido, las impresiones que los demás tienen sobre mi manera de tocar, el éxito, etc., hasta que uno llega a olvidarse de si mismo en favor de la música.


Conclusión 

Son varias las causas y las razones que aparece el miedo escénico y cada persona puede tener las suyas propias. Aquí, sólo se ha visto algunas de las causas posibles, quizás las más comunes. No obstante, podremos erradicar el miedo escénico canalizando adecuadamente la energía y así cumplir con nuestro objetivo, a saber, dar a la gente que nos escucha, a través de la música, una comprensión de ellos mismos, y elevarlos estética y emocionalmente en el disfrute de la música.
Finalmente, diremos que los nervios deberían ser nuestros aliados y darles la bienvenida cada vez que aparecen al tocar públicamente. Son positivos y una fuente de energía en el momento del escenario, nos dan vigor y fortaleza para tocar, nos hacen estar alertas y muy sensibles a la música.

Lecturas recomendadas

ROLLAND, PAUL. (1974,1986) The Teaching Action in String Playing. University of Illinois String Research Project. USA: Boosey and Hawkes

KATO HAVAS (1973) Stage Fright its Causes and Cures With Special Reference to Violin Playing. London: Bosworth & Co. Ltd

FERNANDO RAMOS LEAL, Cómo Superar el Miedo Escénico para Músicos. Publicado por Jesús Fernández, Deviolines.com

jueves, 1 de noviembre de 2018

¿Debería la clase colectiva ser sustituida por la orquesta?



Esta y las siguientes preguntas serían para reflexionar acerca de lo que aporta cada una de estas dos actividades, si es relevante que el alumno pueda beneficiarse de las dos disciplinas, si una es más importante que la otra, o si está bien sustituir una por otra. La razón de preguntarnos viene dada por las manifestaciones confrontadas que existen sobre las clases colectivas. 
Sin duda, elegiría ambas disciplinas. Cada una aporta al alumno experiencias y conocimientos distintos al igual que el enfoque de ambas actividades también lo son.

Se da la circunstancia que, algunos profesores de enseñanzas elementales le dan un valor escaso a la clase colectiva, sustituyendo ésta por la orquesta, dejando así a sus alumnos sin ella. Quizás, los motivos de esta decisión haya que encontrarlos en una falta de reflexión sobre lo que aportan ambas actividades, pensando que, al fin y al cabo, la clase colectiva y la orquesta son lo mismo, que consiste en tocar juntos un repertorio determinado. Otra de las razones que alegan dichos profesores es que no saben cómo realizar una clase de estas características y que además, no tienen horario para realizarla. Sin duda, esta manera de pensar transciende en la elaboración de los currículos de enseñanza. En la actualidad, el currículo de la enseñanza elemental contempla la realización de las clases colectivas, pero esto no sucede así en la enseñanza profesional dejando a la totalidad de los alumnos adolescentes sin estas clases. Mientras, e incluso en la mayor parte de los centros superiores europeos las contemplan y las realizan.

Sin embargo, en el fondo, puede traducirse como una falta de convicción sobre los beneficios que aportan a los alumnos dichas clases. En una clase colectiva, además de tocar juntos, se realizan muchas más actividades encaminadas a motivar y desarrollar en el alumno una serie de capacidades que le preparan para llegar a ser un buen músico. Le da las herramientas necesarias para poder desenvolverse en la música de cámara, orquesta y para tocar en público.
Al haber un número reducido de alumnos con respecto a la orquesta (entre 8-12 alumnos), dichas clases favorece la atención que se le puede prestar a cada uno dentro del grupo, y la agilidad con que se presentan y se llevan a cabo las actividades es mayor. En este marco, los alumnos encuentran el espacio para opinar sobre lo que hacen ellos, lo que hacen los demás, reciben valoraciones de sus compañeros, buscan soluciones entre todos sobre problemas tanto técnicos como musicales, se establecen diálogos y se discute de lo que les interesa y preocupa. Aprenden a escucharse y a escuchar a los demás; esta capacidad es necesaria no solamente para aprender música. Supone además una actitud social muy integradora, ya que escuchar a los demás quiere decir tenerlos en cuenta. Además, aprenden sobre el repertorio representativo del instrumento, acerca de violinistas actuales y de otras épocas, se comparan distintas versiones musicales, se aborda cómo debe ser enfocado el estudio diario para ser eficientes, todo ello encaminado a adquirir un buen criterio y autonomía. Colateralmente, se trabajan actitudes necesarias para el desarrollo personal, tales como, la responsabilidad, paciencia, concentración, comunicación, disciplina, respeto, trabajo en equipo, confianza, observación, atención, conocimiento de uno mismo, ...

Es por todo ello que animo a todos los profesores a que exploren y disfruten realizando estas clases que tanto aportan a nuestros jóvenes violinistas y que también las realicen para los alumnos de enseñanzas profesionales, aunque no estén contempladas en el currículo, si no se pueden llevar a cabo todas las semanas, siempre se encontrarán momentos oportunos para realizarlas.



jueves, 16 de agosto de 2018

Sara Valencia representa a España en el Concurso de Eurovisión Young Musicians 2018



“Estoy encantada de poder poner mi granito de arena para ayudar a que la música clásica se vea representada en España”
Sara Valencia elegida para representar a España en el Concurso de Eurovisión Young Musicians 2018 que se celebrará en Edimburgo a partir del 18 de agosto hasta el 23 de agosto. Este concurso en el que participan 19 países constará de 2 fases, semifinal y final. La felicitamos y le deseamos todo lo mejor en esta ocasión y en su futuro.

          Aquí está la entrevista completa realizada a Sara Valencia por ESCplus.

martes, 22 de mayo de 2018

Neus y Leonardo nuevamente premiados

Felicidades a Neus Romaguera y a Leonardo González por sus primeros premios conseguidos en el International Music Competition “Salzburg” Grand Prize Virtuoso 2018 cada uno en su categoría, Young Musician y Junior respectivamente. Además del primer premio, Neus ha sido distinguida con el premio especial “Excepcional Young Talent”. Ambos han sido invitados a tocar los días 7 y 8 de julio en la Wiener Saal, Mozarteum en Salzburg.

Curso de Violín en Bailén

Ha sido un placer volver al conservatorio Reina Sofía de Bailén y enseñar a los alumnos de violín tan motivados gracias a la labor que está realizando su profesora y directora del centro MaryLuz Moreno.

martes, 1 de mayo de 2018

Neus doblemente premiada!



Neus Romaguera, alumna de este aula, acaba de ser premiada con el 1º Premio en la categoría A y el Premio especial “Rising Star” en el Concurso Internacional eMuse. Este es un concurso en el que participan jóvenes de varios nacionalidades, edades e instrumentos, en el que existen 6 categorías (A,B,C,D,E y Amateurs) dependiendo de la edad de los concursantes.
Muchas felicidades Neus, a seguir mejorando cada día y disfrutando de la música!

Recitales Fin de Grado Violín

Estamos llegando a la recta final con los alumnos que terminan este año sus estudios de grado profesional y que culminará con su recital de graduación que será el próximo 3 de junio durante toda la tarde a partir de las 15h en el salón de actos del Conservatorio Adolfo Salazar.
Ha sido muy emocionante verles crecer tanto personalmente como musicalmente, compartir con ellos tantos años y horas de trabajo, emociones, retos...que se llega a conocer muy bien a cada alumno. Hemos vivido juntos las etapas más preciosas, su niñez y adolescencia. Todo ello hace que se establezcan unos vínculos muy estrechos y entrañables. El intercambio entre profesor y alumno adquiera una dimensión muy especial. Siento que ellos se llevan algo de mi al igual que algo de ellos se quedará conmigo para siempre. A Irene, Carlota, Daniela, Marina y Paul les deseo mucho éxito en esta nueva etapa.

martes, 24 de abril de 2018

Leonardo, artista invitado en Xátiva




Momentos de la actuación de Leo en el Gran Teatro de Xátiva



Concierto Bruch sol menor op.26 3º movimiento

Programa de concierto. Vista de la sala.
Leo en el camerino preparándose para actuar.

domingo, 22 de abril de 2018

Concierto de premiados en Xátiva

Ayer se celebró el concierto de galardonados del 28º Concurso Ciutat de Xátiva 2018 en el Gran Teatro de la misma localidad en el que participaron tres de los premiados de esta temporada y tres artistas invitados entre los que se encontraba Leonardo González de 12 años que obtuvo el  reconocimiento especial en la categoría C de la especialidad de cuerda y que interpretó en esta ocasión el tercer movimiento del concierto en sol menor de Max Bruch.